martes, 27 de marzo de 2012

Hipotecaré el azar que me trajo hasta a tí.

Y que le follen al pecado, quiero dormir cada noche en tu regazo. Y enloquezco de ganas de despertar a su laito, de calentarle el ombliguillo, tenerle los piecesitos abrigaitos todas las noches, pintar cada mañana corazones en su espalda, que me enseñes el paraiso con tu boquita, con tus ojos que me hechizan, con tus manos que me aferran a esta locura...Quiero jugar a buscarnos las miradas, a que anochezca y que despertemos al sol para que nos deslumbre, comámonos al tiempo con los dedos, hablemos de lo que quieras, pero hablemos. Disfrutemos mientras estemos aquí, en este punto vértice de eclipse de secretos, insanos nuestros roces, insano verte y no tenerte, malditos pensamientos que no paran de pensar. Y el infinito quedaba pequeño desde mi cama, tus labios un pincel y mi cuerpo tu lienzo; ahora casi no puedo respirar, me dejas sin aliento. Otra vez mi cabeza no para de hablar, todo da vueltas y el humo no me deja verte, cuando se va ya no estás...Aunque esta vez será mejor marcharse, dejarlo ir, acostumbrarse a no respirar, a no inhalar más amor de contrabando.


1 comentario:

  1. Que caritaa mas bonitaaa linda y esos lobios yw comiaa toaa

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