miércoles, 18 de abril de 2012

Viajé incontables millas hasta llegar a su infinito.

Volver a estar atrincherada entre sabanas, enredada en tus caderas..Volver, a comerte el alma con todas mis ganas, subirte los colores y bajarte las bragas, que me pidas más, que yo no quiera parar. Volver...volver a enloquecernos en tardes nubosas, pongamos el pause y que pasen las horas, aquí dentro no hay normas, tus caricias mi reclamo y de vicios mejor no hablamos. Vuelve a quitarte las cadenas de la vergüenza con tu lengua recorriendo cada uno de mis poros, mi piel está en tu piel, y ¿qué mas se puede pedir?, yo me conformo con habitación para dos, enseñemosles el lenguaje de nuestros cuerpos al mismo son, que si tu quieres esto no tiene porqué terminar, sólo dime que cielo quieres visitar, volemos por encima de las estrellas con sólo parpadear, ¿dónde aterrizar?. Tu pecho mi aeropuerto favorito, rozar cada fibra de tus labios mi pasatiempo preferido, si nos tocamos resbalamos y es que ya estás dentro de mi, auyenta cualquier cosa que pueda distraerme de tu mirada y te aseguro que no habrá ráfaga que pueda separar este ciclón de deseo sin freno. Tu figura desnuda en la cama, silueta fina de tonos pálidos..Si es que fue un sueño, quizás no debería haber despertado.

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